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Mandalas

Los Mandalas: Recupera la salud paso a paso.

En la actualidad, se está haciendo más frecuente los malestares tanto físicos como psicológicos. Solemos estar nerviosos, con dolor de cabeza, tensionados. Incluso, muchas veces nos sentimos deprimidos y tenemos reacciones agresivas sin ninguna razón. Lo más llamativo es que no sólo los adultos tenemos estas actitudes. Cada vez es más común ver estas reacciones en los niños. Es muy evidente percibirlos con falta de concentración, con trastornos de comportamiento y de desarrollo.

Todos estas problemáticas modernas son signos de alarma. Es la forma por la cual el alma se exterioriza. Constantemente nos avisa que estamos desbordados, que necesitamos descansar y que precisamos de un medio para relajarnos. Al fin y al cabo, son síntomas que demuestran que el hombre esta perdiendo su conexión interior, su unidad con el alma, el vínculo con nuestra esencia.

El origen de la palabra.

La palabra Mandalas tiene su raíz en la antigua lengua de la India, el sánscrito. Su significado es círculo y por lo general, es representada por todas aquellas figuras organizadas alrededor de un centro. Ese centro es el comienzo y el fin, y en sánscrito se lo conoce como “bindu”. Pese al origen de su nombre, los mandalas no son exclusivamente del Tibet ni de la India. Es universal.

Mandalas: prototipo de la vida.

Los mandalas se encuentran en todos lados, pese a que muchas veces no seamos conscientes de ello. Podemos observarlos diariamente en la naturaleza. Por ejemplo en las flores que están en su máximo punto de floración. Por otro lado, se puede apreciar en los círculos que se forman cuando una gota de lluvia cae en un charco. También, los podemos hallar en un pequeñísimo copo de nieve, si es observado con una lupa. Incluso, las telas de araña mantienen esta forma típica de los mandalas.

Asimismo, este arquetipo se encuentra íntimamente relacionado con el ser humano. Las unidades más diminutas que componen todo nuestro organismo, tiene la forma de un círculo. Inclusive, nuestro mismo cuerpo: en “El  Hombre de Vitruvio” de Da Vinci, se puede apreciar claramente esta forma. Esto es así, debido a que es el símbolo de la perfección. Refleja el orden de la creación. Por esta razón, está profundamente arraigada en nuestro subconsciente.

Mandalas Mandalas

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