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Marjaryasana: Postura del Gato

La postura del gato, también conocida como Marjariasana se puede realizar apenas empiezas con tus poses de yoga, es ideal ya que se coordina la respiración con la ondulación de la columna. Recomendamos al principio cerrar los ojos para tener una mayor concentración en cada movimiento.

Postura del Gato

Es una de las posturas más básicas pero que igualmente tiene grandes beneficios al momento de practicarla. Si solo dispones de unos minutos, esta postura también combinada con la postura de la Vaca o Bidalasana puede ser una gran elección.

Esta postura es considerada para principiantes, pero igualmente tiene muchos beneficios para nuestro cuerpo. Ahora veremos como se realiza paso a paso.


Pasos de la postura del Gato:

  1. Comenzamos con la postura de la tabla colocando la columna en posición neutra, las manos bajo los hombros con los dedos hacia adelante.
  2. Las piernas deben estar paralelas y los dedos de los pies mirando hacia atrás.
  3. Realizar siempre espiraciones lentas a medida que vamos dirigiendo el coxis hacia abajo. Mover el ombligo hacia la columna metiendo la barbilla y dirigir la mirada hacia tus rodillas.
  4. Ahora inspiramos desplazando el coxis hacia arriba. Arquemos la espalda hacia el vientre mientras levantamos la cabeza y dirigimos la mirada hacia el frente.
Postura del Gato

Consejo: NO permita que sus codos se doblen. Tienen que estar extendidos todo el tiempo.


Beneficios de la Postura del Gato

Es muy común confundir la postura del gato con la postura de la vaca ya que son muy similares. Por lo general se hacen una después de otra ya que ambas favorecen a flexibilizar de la espalda.

  • Reduce el nivel de estrés.
  • Mejora la flexibilidad de la espalda.
  • Fortalece los órganos internos del abdomen.
  • Tonifica los músculos de la muñeca y del antebrazo.
  • Ayuda a prevenir problemas relacionados a la mala postura o mantener derecha la espalda.
  • Mejora la circulación de la sangre, de esa manera oxigenando mejor nuestro cuerpo.
  • Al fortalecer la espalda vamos a prevenir los dolores de la misma, la cual es una de las problemáticas actuales debido al sedentarismo de la vida cotidiana.
  • Con la práctica regular obtendremos un mayor control de nuestros pensamientos negativos.

Precauciones de la Postura del Gato

Si tiene dolores en la zona de la cabeza o espalda se debe avisar al médico de cabecera para que autorice a realizar la postura marjariasana. Si se encuentra embarazada tampoco debe realizar la postura ya que al realizar estiramiento desde la zona de la espalda hará mucho peso desde dicha zona.

En el momento que se encuentre haciendo la postura del gato, puede que sienta dificultad al elevar la espalda, debido a que es un movimiento que no realizamos frecuentemente. Con la práctica regular de la pose obtendrá mayor elasticidad.

Como en la mayoría de las Asanas, no hay que centrarse en llegar a longar o estirar lo máximo que el cuerpo llegue. Lo importante es enfocar toda la atención en la respiración. Esta recomendación es también para cualquier postura que realice.


Variantes de la postura del gato

Podemos encontrar distintas variantes del gato. Se puede adaptar para las personas mayores y rígidas, y que nunca hicieron movimientos con la espalda. Le ayudará enormemente siempre que no pase los límites de la posición de arriba, ni la posición hacia abajo.

  1. Colóquese en posición de banco.
  2. Arquee lentamente la espalda.
  3. Empuje suavemente la pelvis hacia adelante y deje que la cabeza caiga.
  4. Apriete las manos con el piso e intente mantener dicha posición 5 respiraciones profundas.
  5. Ahora deje que su espalda se vaya hundiendo, sin forzar ninguna parte de su cuerpo.
  6. Empuje los glúteos hacia arriba y hacia abajo.
  7. Vuelva a elevar la cabeza suavemente.

Cuando termine aflójese sentándose sobre los talones. Trate de permanecer en esta posición relajada, por lo menos, un minuto.